Labio-tetero
Labio-sofá,
En la comisura de tus colchones
Me acuesto
Mínima
Para contarte mis silencios.
Mientras se derriten los segundos
Adentro hacen fila innombrables deseos,
Innombrables miedos.
Te los tartamudeo
Y caen,
Chocan,
Brillan en el piso como monedas en charcos
Afilados espejos que acusan.
Afuera en el jardín los pájaros chismean
Mientras cavas un hueco
Y ceremonialmente digo nada.
Me dedico a recoger los cuchillos
Y a no gritar que me cansa que me ves, que me veo.
¿Por qué no me cobijas con un árbol?
Entierro todo con pétalos de rosas
Pequeñas lenguas de terciopelo.
Y enredo,
Mis dedos con los tuyos,
No hay adonde ir.